Durante la postguerra mundial la poliomielitis, la temida polio o parálisis infantil, hacía estragos en el mundo. En EEUU se consideraba el problema de salud pública más grave. Cada verano, la época del año más propicia a esta epidemia, el virus de la polio sembraba el terror. El propio Presidente de los EEUU, Roosevelt, fue sin duda la víctima más famosa de esta enfermedad.
