Desde la formación política IU en este contexto de elecciones autonómicas, queremos explicar a la ciudadanía la vital necesidad de dar un giro de 180 grados a las políticas forestales y de gestión de los incendios que en nuestra comunidad se llevan a cabo.
No solo por años como el pasado se debe repensar y tomar en serio la gestión de una emergencia de tal magnitud como son los incendios forestales.
20 años de políticas por parte de una dirección general con José Ángel Arranz al frente, de los cuales 12 años con el beneplácito de su consejero Juan Carlos Suárez Quiñones, nos han llevado al abismo en esta materia.
Los incendios forestales de gran magnitud tristemente han venido para quedarse, y una de las primeras cuestiones que debemos asumir, es la necesidad de que, en caso de producirse, su extinción cada vez será más difícil. Por ello debemos poner el foco en primer lugar en minimizar la posibilidad de que esta catástrofe ocurra, pero una vez llegados a este punto, debemos tener amplitud de miras y ser conscientes de que en muchos casos el papel que podremos jugar será simplemente el de minimizar los daños que puedan causar.
No existe una única solución para la lacra de los incendios forestales porque la problemática posee muchas aristas. Abandono rural, cambio climático, aumento de la carga de combustible en los montes, gran cantidad de propietarios forestales o condiciones laborales precarias en el sector.
IU Ávila lleva años reivindicando una gestión del medio natural y forestal apegada al territorio, en pro de beneficiar a las personas que en él habitan.
Soluciones como la dinamización del medio rural con apuestas por la ganadería en extensivo, no solo de ganado bovino, si no de caprino y ovino, apuesta por la agricultura ecológica y de cercanía, turismo rural respetuoso con el medio natural, educación ambiental en distintos ámbitos de la sociedad, lucha contra el cambio climático, generación de paisajes mosaico en los montes, mejora de las condiciones laborales del personal en el sector forestal, o la aplicación real y ejecución de planes periurbanos de seguridad en todos los municipios, son algunas de las soluciones que desde IU queremos llevar a cabo.
Centrándonos en el propio dispositivo de la Junta de Castilla y León, podemos indicar que es uno de los mejores en cuanto a capital humano gracias a las personas que lo forman, Bomberos Forestales de las cuadrillas, Vigilantes, Mangueristas, Conductores, Celadores de Medio Ambiente, Agentes Medioambientales, Técnicos o personal de los CPM… pero tristemente denostado por la nefasta gestión de sus gestores y responsables.
Una plantilla de personal que trabaja bajo cinco o seis modelos de contratación y con ello de distintas condiciones laborales ante una misma emergencia, solo puede llevar al caos organizativo. La solución política público-privada está caduca y ha demostrado no ser la salida a un problema de esta magnitud.
IU Ávila cree que la apuesta por la mejora del dispositivo de extinción de incendios forestales pasa por que sea un servicio público en su totalidad, y no de “carácter público” como nos quieren vender. La contratación del personal mediante una empresa pública solo lleva a encarecer los costes finales a las arcas de la comunidad sin redundar en una mejora del dispositivo ni de las condiciones laborales del personal que lo integra.
Además, desde IU se implementarán en toda su extensión la Ley 5/2024 Básica de Bomberos Forestales y la Ley 4/2024 Básicas de Agentes Medioambientales. La primera para conseguir de una vez por todas el reconocimiento real de la categoría de Bombero Forestal para todos integrantes del dispositivo con las mejoras pertinentes que esto conlleva como los coeficientes reductores, mejoras en la regulación y aplicación de la prevención de riesgos o formación actualizada.
Y en el caso de la segunda ley, de cara a regular a este colectivo bajo una ley de cuerpo propio, actualizada y acorde a las necesidades que el medio ambiente y la sociedad nos demandan.
Por último, ambos colectivos deberán estar integrados de manera explícita en los protocolos y actuaciones que desde el 112 se puedan ejecutar en todas las contingencias que existan en el medio natural, haciendo así un uso eficiente de los valiosos recursos que tenemos con ambos colectivos.