Un Tesoro Escondido en Sotillo
Durante años la vi, una y otra vez, casi sin notarla: la tienda de ultramarinos parecía pasar desapercibida. Sin embargo, hoy, décadas después de su apertura, se revela como una verdadera joya. Siempre ha sido un punto de encuentro, acogiendo a lugareños y visitantes que se dirigían a la antigua Plaza del Generalísimo, hoy conocida como Plaza de Abajo, ya que se asienta justo en uno de sus accesos.
Al cruzar su umbral, uno siente de inmediato ese sabor de antaño que sus estanterías guardan con celo. El mostrador original, testimonio de innumerables transacciones y pulido por el roce de tantas manos y limpiezas, es un viaje en el tiempo por sí solo.
La tradición familiar continúa, y es Patricia Broncano quien, con una destreza inigualable, lleva este rincón del pasado a buen puerto. Ella sabe cómo atender las necesidades de quienes, como yo, nos dejamos caer por allí de vez en cuando, buscando no solo un producto, sino una experiencia.
Es indudable que estamos ante una pieza viva del patrimonio histórico de Sotillo, un lugar que, afortunadamente, sigue en pie resistiendo el paso del tiempo.
Trespassos

No hay comentarios:
Publicar un comentario