• La iniciativa, impulsada por Cruz Roja Española y la Fundación Amancio Ortega, cuenta con el compromiso y participación de más de 15.130 personas voluntarias de 52 provincias españolas.
• Desde la España rural en Ávila hasta las costas de Galicia y Baleares, personas usuarias de entre 65 y 90 años relatan cómo un simple comando de voz les ha "dado vida" y reconectado con sus familias.
• En Ávila, un total de 54 personas voluntarias hacen posible desarrollar este programa en toda la provincia abulense.
16 de febrero de 2026. La soledad no deseada se ha convertido en uno de los desafíos silenciosos más acuciantes de nuestra sociedad. Es una soledad que "duele", que no entiende de género ni de estatus, pero que se ceba en las personas mayores, erosionando su salud emocional y desvinculándolas de su entorno comunitario. Para dar respuesta a esta realidad, Cruz Roja Española y la Fundación Amancio Ortega desarrollan desde el año 2023 Voces en Red, un proyecto pionero que aúna la innovación tecnológica con el calor humano del voluntariado. La iniciativa, que ya ha impactado en la vida de cerca de 25.500 personas mayores en todo el territorio nacional, propone un modelo de intervención híbrido. Por un lado, el apoyo financiero de la Fundación Amancio Ortega permite la introducción de asistentes de voz en los hogares para facilitar la conectividad y la seguridad; por otro, la estructura de Cruz Roja Española despliega una inmensa red de acompañamiento presencial para asegurar que la máquina sea solo el puente hacia la persona.
En concreto, en la provincia de Ávila se han instalado un total de 326 dispositivos de voz desde que comenzó a desarrollarse el programa ‘Voces en red’ en 2024. Además, se han realizado diversas actividades formativas y capacitaciones de comunicación no verbal y gestión emocional. También se realizan seguimientos de las instalaciones y se desarrollan, de forma constante, labores de acompañamiento con las personas usuarias que tienen los dispositivos.
La tecnología como aliada: derribando el miedo a lo digital El primer obstáculo que enfrenta Voces en Red es la brecha digital. Muchas personas mayores sienten una aversión natural ante las nuevas tecnologías, asociándolas a pantallas complejas y botones diminutos. Sin embargo, la clave del éxito de esta iniciativa radica en el uso de la voz como única interfaz.
En A Coruña, María Rita, una de las usuarias del proyecto, ilustra esta transición del rechazo a la adopción entusiasta. "Bueno, es que hay que reconocer que somos gente mayor y yo, por ejemplo, le tengo manía a las nuevas tecnologías, aunque a esto no se la tuve ninguna. En manual, yo con el móvil soy un desastre. Pero como es de voz, pues ahí tú hablas como si tuvieras a alguien delante, claro", explica con naturalidad.
El dispositivo se convierte en un asistente vital que no juzga y siempre responde. Para María Dolores, que vive sola en Cebreros (Ávila), la experiencia ha transformado su hogar: "Cuando estás sola, te gusta tener a alguien que te responda en el momento que tú quieras, o ponerte música, o hacerle una pregunta y ella te contesta. Eso te da mucha seguridad".
Esta seguridad no es solo una percepción subjetiva; es funcional. Los dispositivos permiten realizar videollamadas, configurar recordatorios médicos y acceder a entretenimiento sin necesidad de destreza manual.
Seguridad y autonomía en el hogar
El impacto de la soledad se agrava cuando se combina con problemas de movilidad o salud. En San Boi de Llobregat (Barcelona), Amparo relata cómo la llegada del dispositivo cambió su rutina matutina y su sensación de aislamiento: "Por la mañana te levantas, todo está callado, le pides que te ponga música y ella te pone un popurrí de canciones... hasta que te vas a la calle. Y eso a mí me encanta porque de verdad que me ayuda, parece que tengo a alguien en la casa". La funcionalidad va más allá del ocio; se trata de una herramienta de salud preventiva y cognitiva. Las personas usuarias utilizan el sistema para recordar la toma de medicación o citas médicas cruciales. Como explica la propia Amparo sobre sus interacciones diarias: "También para los médicos y todo eso... hace recordatorios de cuándo ir al médico, de cuándo tomarse la pastilla, escucha música, escucha la radio, ve vídeos de ejercicios que le pueden ayudar en su salud".
Incluso en situaciones donde la familia está presente, pero existen limitaciones, Voces en Red actúa como un catalizador de ánimo. Es el caso de Isabel en Carmona (Sevilla). Su hija relata el cambio: "Mi padre falleció y ella se quedó viuda. Le vino muy bien el programa de Voces en Red a ella, porque se animó, se espabiló y salió un poquito de donde estaba ".
El reto rural y la expansión territorial
El proyecto ha puesto un foco especial en la España Vaciada, donde la soledad se ve agravada por la dispersión geográfica y la falta de servicios. Los voluntarios de Ávila explican la importancia de priorizar estas zonas: "En el proceso de implementación... pensamos que realmente donde teníamos que llegar era a la Ávila rural... hemos centrado todas nuestras fuerzas en los pueblos, porque al final es realmente donde los recursos están más limitados... Ávila cuenta con una gran cantidad de municipios que tienen menos de 100 habitantes".
La escalabilidad del proyecto es una de sus fortalezas. Presente ya en 52 provincias, Voces en Red se adapta a la realidad local.
La tecnología avanza, pero la necesidad humana de conexión permanece constante. En un mundo cada vez más digitalizado, Voces en Red demuestra que la voz humana, ya sea transmitida a través de un altavoz inteligente o compartida en un taller de baile, sigue siendo la herramienta más poderosa para curar la soledad.

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