Como suelo hacer en redes, lancé mi pronóstico el mismo domingo electoral. Con cero rigor ni solvencia. O sea como el CIS y la mayoría de encuestas de pago de partidos y medios amigos. Este fue mi pronóstico:

Visto el resultado final, pues no me equivoqué mucho:

El PP de Feijóo, Ayuso y Azcón (por este orden de mando) han hecho el ridículo una vez más en su absurda oleada de convocatorias prematuras en las autonomías donde gobierna. ¡Mañueco calienta que de toca! Si el fracaso de la victoria extremeña (dos meses y siguen sin formar gobierno) les pareció poco, pese a que allí crecieron algo, en Aragón ha perdido dos escaño. ¡Hemos ganado! o eso dicen, en un discurso patético que no se creen ni ellos. Ahora a tragar ración doble de lo que decía no querer aceptar hace unos meses. Menuda campaña y menudos dirigentes… de pena.
¿El PSOE? De fracaso en fracaso hasta la derrota final. Eso si, de momento en la cara de los ministros o enviados de Sánchez, que está deseando ver si el rechazo brutal que produce en una parte cada vez más creciente del electorado no afín se modera al golpear a los suyos. Se confunde. El día que haya una papeleta con su nombre en cabeza, la participación para derrotarle será masiva y visto lo visto lo hará en mayor medida hacia quien se intuye que más duele, o sea Vox. El convertirse en tercera fuerza por detrás de la derecha clásica de un PP estancado y quien aglutina el voto de la alternativa y del rechazo (Vox) en numerosos pueblos y ciudades, no fue un espejismo en Extremadura. Va a ser una realidad que se va a repetir en cientos de lugares de toda España. Sánchez y sus Alegrías de turno, son lo peor que le ha pasado al centro izquierda en la historia de la democracia. Son tóxicos y el erial desolado que van a dejar, no tendrá parangón ni permitirá un sencillo renacer.
Y Vox doblando. Recogiendo un trasvase del voto conservador en alza y además el voto del descontento de mucha antigua izquierda o abstencionismo que quiere decir basta a una situación que no parece vaya a reconducirse en un corto plazo. Una percepción personal de la gente más de derechas pero también de jóvenes y clases populares no necesariamente ideologizadas, de que se les asfixia en su día a día con muchos impuestos y malos servicios, la vivienda es un lujo inalcanzable, la inseguridad crece y la inmigración masiva y la regularizaciones (¡qué estratégicos esos anuncios en plena campaña!) son parte importante del problema, mientras la izquierda en lugar de darles respuestas y alternativas les insulta llamándoles fachapobres, racistas y les desprecian a todos, todas y todes… pues todo esto y más se convierte en una riada de votos a la fuerza de Abascal. ¿Algo indica que esto se vaya a parar? Conociendo al pueblo español y a quienes nos gobiernan, todo lo contrario. Apuesto a un Vox más cerca de los 80 escaños en los próximos meses que volviendo a los 32…
¿Y a la izquierda de la izquierda?
Una Chunta Aragonesista que recoge parte de ese voto de izquierdas que busca algo novedoso, verde y claro, asentado en la tierra. Un buen resultado que no se acerca al que tuvo en otras épocas, pero que vista la tendencia sabe a medalla de oro. Su consolidación e incluso desarrollo dependerá mucho de que decisiones buenas y malas toma a nivel estatal (esas alianzas…) y si es capaz de abrir más su espacio electoral. Cuenta con el apoyo del Partido Verde, alejado en Aragón de Sumar e IU, lo que puede ser una buena opción para empezar a hablar con quien se debe y no hacerlo con quien ni se lo merece ni aporta. Por ahí veo yo la salida a corto plazo: candidaturas de las marcas propias del territorio (Chunta, Más Madrid, Compromís…) en cada territorio y las fuerzas de vocación estatal (Verdes, IU…) integradas y apoyando a cada una de ellas. Sin sopa de letras ni lider estatal aupado por los medios sino al revés: desde lo local hacia lo global.
IU/Sumar salvan los muebles con un misero escaño por Zaragoza, que les facilita el arraigo sindical de CC.OO. apoyando a IU. Sumar no es nada, no lo ha sido y no lo va a ser. O sea es Yolanda y su chupipandi, que es lo mismo. IU debería optar por volver solos a casa.
Podemos recibe lo que se gana. Polarizar, crispar, gritar… les da visibilidad pero no votos, porque no se los cree nadie. Ha sacado menos votos que Alvise y casi los mismos que Escaños en Blanco. Si no fueran una SF (Sociedad Familiar) deberian cerrar la puerta al salir. Pero no lo harán. La necesidad de la casta podemita de llevar un sueldo a casa es proporcional a su ego y su sectarismo. La esperanza de 2015 la han convertido en esto en solo 10 años. Lamentable (s).
En el regionalismo desaparece el PAR y Teruel Existe pierde fuelle. En estos tiempos de desconcierto, la tibieza también se paga.
¿Es Aragón el Ohio español? Eso repiten como loros los politógos… pero no se si lo es más que Plasencia o Carabanchel. Y en unas semanas veremos si mi tierra leonesa o la castellana también se ha americanizado.

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