El poeta Eugenio Rivera intervino en la tertulia del mes de abril del Hogar de Ávila en Madrid. El autor leyó textos de su libro Memorias del derrumbe que ha alcanzado este año la segunda edición. Se trata de poemas hermosos y tristes, surgidos tras un infortunio, con los que el poeta se busca una suerte de consuelo. Su contenido arranca precisamente ofreciendo esta clave: Todo ha acabado. Por sorprendente que sea ya no puede hacerse nada. Solo queda el vacío.
A medida que iba leyendo, Rivera comentó las claves culturales y personales de su obra. Gran aficionado al cine y a la literatura, se da la circunstancia de que el autor fue actor de teatro y participó en las últimas décadas del siglo pasado en actuaciones escénicas de la casa de Ávila y de diversas compañías, llegando actuar en el Teatro Principal de nuestra ciudad. Completan su perfil, las facetas de químico, dibujante e ilustrador de libros y comics.
En Poesía dibujada en el parque, unió ambas disciplinas en una antología gráfica de los poetas de la editorial Vitruvio. (JFO)
No hay comentarios:
Publicar un comentario