jueves, 12 de marzo de 2026

#OPINIÓN - EL VOTO ÚTIL… Y LA UTILIDAD DEL VOTO DE JIMENA MANTECA

 EL VOTO ÚTIL… Y LA UTILIDAD DEL VOTO 

Cada vez que se acercan unas elecciones vuelve a aparecer el mismo mensaje: el del voto útil. En provincias como Ávila lo escuchamos todavía más. El argumento suele ser claro: si quieres frenar a la derecha, concentra tu voto en la opción que aparentemente tiene más posibilidades. 

Pero conviene hacer una reflexión sencilla. 

Porque una cosa es el voto útil y otra muy distinta es la utilidad del voto. El voto útil, tal y como se plantea muchas veces, viene a decirnos algo así como: deja a un lado lo que piensas realmente y vota pensando en los números. 

Es una forma de pedir a la ciudadanía que renuncie a sus convicciones políticas en nombre de la aritmética electoral. Sin embargo, la utilidad del voto funciona de otra manera. La utilidad del voto consiste en reforzar las ideas que queremos que estén presentes en la política, incluso cuando el resultado electoral no está garantizado.

Y ahí es donde el voto a Izquierda Unida tiene una importancia que va mucho más allá de un procurador o una procuradora, en nuestro caso. La historia política reciente demuestra algo bastante evidente: cuando existe una izquierda organizada y con apoyo social, el conjunto de la política se mueve hacia posiciones más justas. 

Cuando esa izquierda desaparece o se debilita, la política se vuelve más cómoda para quienes gobiernan. En otras palabras: la izquierda empuja por la izquierda. 

Muchas de las medidas que hoy conforman el debate público —la subida del salario mínimo, el “no a la guerra”, la defensa de los servicios públicos, la regulación del mercado laboral o el debate sobre la energía y la fiscalidad— no aparecieron por casualidad. Surgieron porque había fuerzas políticas y sociales organizadas que las pusieron encima de la mesa y que obligaron a otros partidos a posicionarse. 

Por eso, el voto a Izquierda Unida en coalición tiene una función muy clara: mantener viva esa fuerza política organizada que empuja para que las cosas cambien. No se trata solo de sumar votos. Se trata de fortalecer una base política que defiende propuestas concretas: más servicios públicos, mejores condiciones laborales, defensa del mundo rural, una transición energética justa o políticas que combatan la desigualdad. 

En una comunidad como Castilla y León, donde la despoblación, el envejecimiento y la falta de oportunidades siguen siendo problemas estructurales, hace falta una izquierda que hable claro y que plantee soluciones valientes. Y también hace falta que esa izquierda tenga respaldo social. 

Porque cuando esa base organizada existe y tiene fuerza electoral, los gobiernos progresistas saben que tienen que mirar hacia ese espacio político. 

Saben que hay una parte de la sociedad que exige políticas más sociales, más valientes y más comprometidas con la mayoría. Por eso, el debate no debería ser si un voto es útil o no según los cálculos de cada partido. El debate debería ser qué utilidad queremos que tenga nuestro voto. Si queremos una política cómoda, que se limite a gestionar lo existente, o si queremos una política que siga empujando para ampliar derechos, mejorar la vida de la gente y defender el mundo rural frente al abandono. 

Votar a Izquierda Unida, Movimiento Sumar y Verdes Equo en Ávila no es un gesto simbólico. Es una manera de decir que la izquierda organizada debe seguir existiendo, seguir empujando y seguir marcando rumbo. Porque, a veces, la verdadera utilidad del voto no está solo en el resultado inmediato, sino en la fuerza política que ayudamos a construir para el futuro.


Jimena Manteca

Coordinadora Provincial de Izquierda Unida Ávila


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