¿Nunca te han robado nada? Qué sé yo… la cartera, la bici o el móvil… Siempre que te roban fastidia mucho y pasas un rato malo. Normalmente, lo que te roban tiene un coste pero se suele poder reponer y sigues tu vida. Si te han estado robando de manera premeditada y durante una temporada, como cuando tienes una tarifa abusiva de gas o luz, o cuando tu banco te cobra comisiones por todo… te suele fastidiar aún más. 

¿Cómo deberíamos sentirnos si lo que nos roban no tuviese repuesto, fuese vital para la  vida en el planeta? 

Quizás no somos del todo conscientes aún, pero hemos sido robados colectivamente. No solo como individuos, sino como sociedad, como especie, como habitantes del planeta. Todo el planeta lo sufre. Aquí en España nos han robado a nosotros, pero también a nuestras hijas y nietas, el suave fluir de las cuatro estaciones con sus inviernos fríos y nevados, sus veranos cálidos pero soportables, sus otoños grises y frescos y sobre todo, sus primaveras lluviosas y verdes. En definitiva, un planeta agradable y más seguro donde vivir.

En 2023 ya solo quedó un cadáver de lo que un día fue la primavera. Se pulverizaron récords de temperaturas medias mundiales. No sé si os acordáis, pero apenas tuvimos más que dos estaciones, un invierno corto y un largo y tórrido verano. Y todo gracias a las emisiones de combustibles fósiles.

Además, el robo ha sido premeditado. Los científicos lo llevan prediciendo décadas. La mejor ciencia condensada en el sexto informe del IPCC lo ha dicho cristalino: o dejamos de abrir nuevos pozos y de usar petróleo y gas, o vamos a llevar al clima a un lugar desconocido y muy muy peligroso lleno de sequías, tormentas, sufrimiento humano y animal. Incluso la propia COP28 el año pasado ha acordado pedir a los países que dejen atrás el consumo de combustibles fósiles. 

Los perpetradores de este robo sin igual son principalmente Repsol y el resto de las grandes petroleras y empresas gasistas que, con un modelo de negocio basado en el petróleo y el gas, nos han robado más de lo que nos imaginamos. Además, como hacen la mayoría de los ladrones, Repsol no sólo niega su responsabilidad, sino que nos explica que tiene soluciones para recuperar la “primavera” que alguien robó… 

El 22 de febrero Repsol presentó sus resultados de 2023. En sus informes se presenta como la compañía que va a solucionar el problema del cambio climático y nos va a llevar de la mano a un futuro verde y además muy rentable para la compañía. Tras sumergirnos en sus publicaciones llenas de gráficas y números descubrimos la respuesta a una pregunta clave. 

 

¿Qué hace Repsol con la primavera que nos roba? 

  • La reparte entre sus accionistas. Mientras este año hemos sufrido los peores efectos de la crisis climática hasta la fecha, Josu Jon Imaz, CEO de Repsol, afirma que en 2023 la compañía mantuvo un “buen” comportamiento con unos resultados ajustados de 5.011 M€. La retribución a sus accionistas ascendió a 2.460 millones de euros, mediante una combinación de dividendos y recompra de acciones. Está claro que lo que florece en la primavera VIP, exclusiva de Repsol, son los beneficios descomunales para sus accionistas y directivos. No estoy muy seguro cómo puede hablar tan alegremente cuando esos beneficios salen (en su mayoría) de su negocio destructivo.
  • Transforma la primavera en una estación, pero de servicio, donde solo florece el petróleo y el gas. En 2023 Repsol extrajo de media 599.000 barriles al día de petróleo y gas, 9% más que en 2022. Para que te hagas una idea, aquí en España, consumimos en torno a 1.000.000 de barriles al día. Además, aunque han vendido sus pozos en Canadá, ha aumentado el número de pozos en Marcellus y Eagle Ford en Estados Unidos. La mayoría de sus pozos en EE.UU. emplean el fracking para la extracción de gas y petróleo. El fracking es una técnica particularmente agresiva, sucia, cargada de emisiones. consumo y contaminación de agua.
    • La pretende salvar, pero en sus refinerías con falsas soluciones. Aunque este año no han ganado en sus refinerías tanta pasta como años anteriores, (2.734 M€, un 16% menos que en 2022) se enorgullecen de la construcción de la planta de biocarburantes avanzados en su refinería de Cartagena. Según Repsol, estos combustibles hechos con cultivos y residuos orgánicos, y comercializados ya en muchas de sus gasolineras Repsol como 100% renovables, son parte del futuro del clima. Nada más lejos de la realidad. Realmente, son un riesgo para la soberanía alimentaria y plantean muchas dudas sobre su huella climática real y sobre todo, si se pueden generalizar pues no hay suficiente residuos. Pero bueno, esto tiene miga y ya hablaremos en otro blog largo y tendido.
    • Destrozan la primavera y luego la pintan de verde. Josu Jon Imaz, el CEO de Repsol se enorgullece de que en su negocio renovable haya alcanzado los 2.8 GW de potencia instalada en todo el mundo. En 2023 España tiene instalado en su totalidad 79 GW de potencia renovable. Es evidente que su negocio renovable es muy minoritario en la compañía. Entonces, ¿por qué lo explotan hasta la saciedad en su imagen de marca?. Esto tiene un nombre Lavado verde o Greenwashing.

    La cruda realidad es que Repsol a día de hoy es una empresa petrolera y gasista que flirtea con la energía renovable para lavar su imagen. En ningún caso es una compañía multi energética como nos quieren hacer creer y además, no está haciendo ni mucho menos lo suficiente en la transición energética.

    Las buenas noticias es que aún podemos recuperar nuestra primavera y la nieve en nuestras montañas. Eso sí, para ello tenemos que pararle los pies a Repsol y al resto de petroleras y gasistas que nos la están robando. No debemos hacer mucho caso de sus promesas de cambio a un modelo más sostenible, pues la mayor parte es lavado verde.  Pero eso ya lo hablaremos en el siguiente blog donde destriparemos su plan estratégico a 2050

    En unos días os contaremos más de lo que trama Repsol el blog de la primavera según Repsol.