La Junta de Castilla y León financia 392.209€ para consolidar las estructuras, mientras distintos técnicos rubrican la propuesta de convertir el recinto en un epicentro de patrimonio e interpretación.
En el marco de las jornadas culturales piedrahitenses, ayer se debatió sobre el futuro del Convento de Santo Domingo, una conferencia pública que reunió a técnicos, arquitectos y sociedad civil para presentar y debatir los pasos dados en la consolidación estructural del convento y, sobre todo, para proponer una mirada común hacia su uso futuro como espacio vivo al servicio de la ciudadanía. La sesión fue un ejercicio de cooperación entre la administración, el conocimiento técnico y el impulso social. Entre los participantes destacó la intervención de Rodrigo González Labrador, promotor cultural y fundador de Excelencia Rural, quien ofreció una visión centrada en el valor experiencial, comunitario y turístico de este enclave histórico.
La actuación en el convento cuenta con el respaldo de la Junta de Castilla y León, que a través de su Consejería de Cultura, Turismo y Deporte, ha destinado 392.209,40€ al proyecto de consolidación, enmarcado en el Conjunto Histórico de Piedrahíta, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 2008. Las obras, adjudicadas a la empresa SAJA Construcción y Desarrollo de Servicios S.L., y ya avanzadas, tendrán una duración estimada de ocho meses. El objetivo es garantizar la estabilidad estructural del templo y sus dependencias, incluyendo la iglesia, la cabecera y los muros del conjunto, así como las edificaciones que integran el cementerio municipal, en uso desde el siglo XIX y considerado uno de los ejemplos más destacados del estilo romántico funerario de la provincia.
En el plano técnico, Jesús A. Gascón Bernal, arquitecto e historiador con una dilatada trayectoria en patrimonio y doctor por la Universidad Politécnica de Madrid, fue el encargado de redactar el proyecto básico. En su intervención, Gascón subrayó la importancia de consolidar las estructuras originales, especialmente los muros románicos y las bóvedas, para asegurar la viabilidad del convento como futuro espacio público. Su trabajo se enmarca en una concepción del patrimonio como recurso colectivo, capaz de dialogar con el presente sin traicionar su esencia histórica.
El arquitecto Ángel Hernández, también participante en la jornada, propuso una reconversión del conjunto en un centro de interpretación patrimonial que permita al visitante comprender la historia del lugar mediante herramientas audiovisuales y recorridos temáticos. En su planteamiento, este espacio no sería únicamente un lugar de contemplación, sino un ámbito de aprendizaje e inmersión, vinculado también al Museo de Arte Sacro de Piedrahíta, cuya ampliación se planteó como una posibilidad futura coherente con el uso propuesto.
La visión más pegada al pulso social la aportó Rodrigo González Labrador, natural de Piedrahíta y conocido por iniciativas que vinculan memoria, turismo y dinamización cultural, como el proyecto
“Las señoritas de Piedrahíta”. En su intervención, González reclamó que el convento no se convierta en “un monumento silente”, sino en un enclave vivo, que genere actividades regulares, convocatorias educativas, encuentros culturales y rutas interpretativas que sitúen al recinto en el corazón de la comunidad. Defendió que su uso debe estar integrado en la vida cotidiana del pueblo, con una gestión abierta, participativa y de largo recorrido.
Durante el encuentro, se expusieron y debatieron varias líneas de actuación para el futuro inmediato y a medio plazo. Entre ellas, se contemplan la creación de un centro de interpretación audiovisual inspirado en modelos como la Casa de Lavas, la integración del espacio como extensión del Museo de Arte Sacro, y la inclusión del convento en rutas patrimoniales urbanas que conecten historia, arquitectura y memoria. También se barajó la programación de talleres escolares, visitas guiadas y una agenda de actividades artísticas y divulgativas en el entorno del conjunto.
También se tuvo en cuenta en la conferencia al cementerio de estilo romántico que el convento alberga en su interior, considerado uno de los más singulares y valiosos de España por su configuración paisajística, simbólica y artística, aunque aún permanece prácticamente desconocido para el gran público. Este camposanto, destaca no solo por la elegancia de su traza y el silencio poético que lo envuelve, sino también por custodiar entre sus sepulturas la tumba del poeta José Somoza, vinculado intimamente a Piedrahíta y considerado una de las voces más representativas de la literatura regional castellana. Durante la jornada se propuso impulsar su accesibilidad como espacio visitable, incorporando señalética interpretativa, rutas poéticas y elementos audiovisuales que permitan descubrir su historia, su valor artístico y su potencial como lugar de memoria viva.
No hay comentarios:
Publicar un comentario