Como es tradición, ayer nos reunimos para la cena de quintos y quintas del 63 en el bar Las Palmeras de Sotillo. El ambiente fue, como siempre, inmejorable.
Nos juntamos un grupo de buena gente, y es que no sé qué tiene ese año en particular, pero los nacidos en 1963 tenemos algo especial. Por supuesto, sin menospreciar a los de otras generaciones. Compartimos recuerdos, desde anécdotas del servicio militar hasta las dolencias que, con el paso de los años, se hacen más evidentes. Y, cómo no, el tema recurrente: las ganas de jubilarnos de una vez por todas.
Entre risas y charlas, los asistentes a esta magnífica velada fuimos: Pedro, José, Álvaro, Joaquín, Mariángeles, Menchú, Rosi, Mari Paz, Asun, Manolo, Ana, David, Isaac y Goyo.
Por mi parte, solo puedo daros las gracias por vuestra compañía y por el gran rato que pasamos juntos.
Trespassos

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