El último curso, «Geografía y conservación de la naturaleza desde el territorio», celebrado en El Barco de Ávila, concluyó con una visita guiada a Bonilla de la Sierra
El Centro Asociado de la UNED en Ávila ha cerrado la XXXVII edición de sus Cursos de Verano con un balance muy positivo con 664 matrículas en las propuestas formativas celebradas.
Esta edición ha estado caracterizada por una mayor implantación territorial de la programación. Ávila capital, Arenas de San Pedro, Arévalo, Cebreros, El Barco de Ávila, Las Navas del Marqués, Piedrahíta y Piedralaves se han convertido durante varias semanas en aulas universitarias abiertas, acercando el conocimiento, la investigación y el debate académico a ocho municipios de la provincia.
Las cifras respaldan un modelo que combina calidad académica, diversidad temática y una clara vocación provincial. La programación ha abordado algunos de los principales asuntos del presente —como la inteligencia artificial, la transición energética, la gestión forestal, la psicología aplicada al deporte o los derechos culturales— junto a disciplinas como la historia, el arte, la literatura, el patrimonio, el derecho y el desarrollo personal.
Entre los cursos con mayor participación se encuentran «Liderazgo de Base Segura: claves para la gestión de equipos», con 68 matrículas; «“No todos los que vagan están perdidos”: viajeros medievales y su mundo», con 62; «El artista egipcio y sus obras: creación e innovación», con 56; y «Talleres y Técnicas de Crecimiento Personal: Abriendo caminos», con 52 participantes.
A estas propuestas se han sumado tres cursos dirigidos especialmente a profesorado extranjero de español, que han reunido a 92 participantes. Esta línea formativa refuerza la proyección internacional del Centro Asociado y amplía una programación capaz de atender tanto los grandes debates contemporáneos como las nuevas necesidades educativas y profesionales.
Una universidad abierta y vinculada a la provincia
La extensión de los Cursos de Verano por ocho municipios consolida la apuesta de la UNED de Ávila por descentralizar la actividad universitaria y convertir la provincia en un gran espacio para el aprendizaje. La elección de las sedes ha permitido, además, relacionar parte de los contenidos con la historia, el patrimonio, el paisaje y las particularidades de cada territorio.
La combinación de asistencia presencial y participación online, tanto en directo como en diferido, ha contribuido igualmente a ampliar el alcance de los cursos, favoreciendo el acceso a la formación universitaria con independencia del lugar de residencia o de las posibilidades de desplazamiento del alumnado.
Esta edición ha demostrado que la actividad académica puede encontrar en el medio rural un espacio especialmente valioso para el intercambio de ideas. Los municipios no han sido únicamente

