Decimos que un mensaje o un vídeo se hace “viral” cuando se difunde a través de la redes a una velocidad que crece de manera exponencial y que acaba en el timeline o en la bandeja de entrada de miles o millones de personas. Cuando esto ocurre con un bulo o una noticia falsa, el empleo de este adjetivo es especialmente acertado, puesto que el “contagio” sigue una dinámica muy similar a la de la propagación de un virus. Es viral porque se contagia como un virus.